viernes, 10 de marzo de 2017

CAMPO DE JUEGO

El campo donde se juega al voleibol es un rectángulo de 18 m de largo por 9 m de ancho, dividido en su línea central por una red que separa a los dos equipos. En realidad el juego se desarrolla también en el exterior, en la zona libre, a condición de que el balón no toque suelo ni ningún otro elemento. La zona libre debe tener a lo menos 3 metros, medida que en competencias de índole internacional se aumenta a 5 m sobre las líneas laterales y a 6,5 m para las líneas de fondo. El espacio libre sobre la pista debe tener una altura mínima de 8 m que en competiciones internacionales sube a 12,5 m.
El contacto de los jugadores con el suelo es continuo, utilizando habitualmente protecciones en las articulaciones. La superficie no puede ser rugosa ni deslizante.

LINEAS

La línea central transcurre directamente debajo de la red. A 3 m de la red una línea delimita en cada campo la zona de ataque, zona donde se encuentran restringidas las acciones de los jugadores que se encuentran en ese momento en papeles defensivos (zagueros y líbero). Estas líneas, se extienden al exterior del campo con trazos discontinuos, y la limitación que representan se proyecta igualmente en toda la línea, incluso más allá de los trazos dibujados. Todas las líneas tienen 5 cm de ancho.

ZONAS & AREAS

El campo de juego está rodeado de una zona libre de al menos tres metros de ancho en la que también está permitido jugar el balón. Para juegos en un gimnasio o pabellón deportivo se recomienda una altura de ocho metros libres sobre la superficie de juego, en donde no deberían existir objetos molestos o impedimentos como canastas de baloncesto o anillas.

HISTORIA DEL VOLEIBOL

HISTORIA DEL VOLEIBOL

En febrero de 1895 William George Morgan, entrenador deportivo de la Asociación Cristiana de Jóvenes (YMCA) en Holyoke, concibió un juego denominado Mintonette como pasatiempo para los miembros de la asociación de mayor edad. Se consideraba este juego como una alternativa más suave al Baloncesto, deporte que cuatro años antes también había surgido muy cerca de allí, en Springfield, a solo 16 kilómetros de distancia. Se trataba de un juego de interior por equipos, que guardaba semejanzas con el tenis o el balonmano. Morgan desarrolló también las primeras reglas, las que contemplaban un campo de juego de 25 ft × 50 ft (7,62 m × 15,24 m) y una red de 6 ft, 6 pulgadas (1,98 m) de altura. El número de jugadores era ilimitado, como asimismo la cantidad permitida de contactos con el balón. En caso de una jugada de saque erróneo, existía una segunda oportunidad, tal como en el tenis.13 Con motivo de una conferencia de todos los entrenadores deportivos del YMCA realizada en Springfield a comienzos del año 1896, Morgan presentó el nuevo juego y encontró buena resonancia entre sus colegas. Debido a que la pelota se juega directamente en el aire, sin que toque el suelo (lo que en inglés se denomina volley), Alfred T. Halstead propuso el nombre de volley ball. Esta propuesta se aprobó y el juego se denomina en inglés hasta hoy de igual manera, pero desde 1952 comenzó a escribirse en una única palabra: volleyball.13 Posteriormente, las reglas también sufrieron algunas modificaciones. El primer balón fue diseñado especialmente a petición de Morgan por la firma A. G. Spalding & Bros. de Chicopee, Massachusetts.